Este post va a ser a modo diario personal. No solo me ha pasado hoy, me llevan pasando toda la vida este tipo de cosas y hoy es cuando he decidido que hasta aquí.

Lo que digo en el título es tan cierto que debe pasar el 99% de las veces en las que intentamos agradar a todos y al final acabas agradando a uno o enfandándote con todos por no poder estar en cuerpo presente en 8 sitios y medio a la vez.

Soy digna de obtener el record guiness en tener semanas que mi "agenda" parece el desierto del Sáhara y semanas que mi "agenda" está más saturada que el mercadona un 24 de diciembre.



He quedado con Laura a una hora y con Vero a otra, pero Vero me dice que si podemos cambiar la hora por X o por Y. A mí no me importa más que por el hecho de que me sabe mal cambiarle la hora a Laura, porque además sé que a ella no le hace gracia, pero se lo pido y la cambiamos sin problema.


¡Bien, podré ver a las dos y todos seremos felices y comeremos perdices de corral!


Previamente a haber cambiado la hora con Laura, he quemado el teclado del móvil de tanta comunicacion simultánea vía whatsapp y a mis dedos les han salido unos callos que ni las pezuñas de burra.

Al rato de estar con Laura Vero me dice que al final no puede, que si puede ser mañana a lo que yo respondo que sí, sin caer en la cuenta de que ya había quedado con mi amigo Marcos al día siguiente. ¿Resultado? Que monto un pollo gigante porque ya le he dicho que sí Vero y que sí a Marcos.

Vuelta a la quema de teclado intentando arreglar el conflicto.

Al final por querer estar disponible con todos, siempre va a salir perdiendo alguien, a parte de mí misma por supuesto, porque voy a ser la que va a quedar mal por decir que sí a todos, cuando no podía ser que sí a todos.

¿Conclusión? Se acabó el cambiar los planes a último momento.
¿Conclusión 2.0? Comprarme una agenda 
¿Conclusión 2.0.1? Si no se puede con todos, no se puede.

PD: No sabía si meter este tema en reflexiones o en wtf. Al final lo he dejado en reflexiones.

*Imagen galaxia sacada de aquí. 


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Por normal general y no sé por qué, pero me gustaría oir la sabia teoría de Eduard Punset, el ser humano tiende hacia la negatividad, algunos de vosotros os habréis dado cuenta,  y otros no, porque  estareis en el lado oscuro de la vida.

Gracias al cielo yo me dí cuenta hace bastante de que esta tendencia no hace más que hundierte en la miseria y no dejarte avanzar. Aunque parezca lo contrario, 1 puntito de positividad tiene mucha más fuerza que 10 puntitos de negatividad, lo único que la segunda es un monstruo sin entrañas ni empatía que hará lo posible por tragarte y arrebatarte cualquier mínimo puntito de la primera, si tú se lo permites.

¿Para qué darle importancia a un juicio o un comentario hecho para hacer daño? ¿de qué sirve? ¿os lo habéis preguntado? No hay más que cambiar el chip y pensar, si esto me hace daño no lo voy a tener en cuenta así que: ¡habla chucho que no te escucho! al estilo patio del cole, NI-CA-SO, te saldrá mucho más a cuenta guardarte y fijarte en las cosas buenas de todo, como dijo un profesor mío: "quédate con lo mejor de cada uno" y que razón tiene este santo señor.

Y a los que se dejan llevar por esta tendencia y prefieren pensar en negativo como primera alternativa, paraos a pensar lo que os estáis perdiendo enfocándoos siempre en las cosas malas de la vida, por qué casi todo tiene su parte buena, pero claro, es más fácil tirar a ver lo que no nos gusta, pensar mal de alguien, o pensar la peor posibilidad que podría ocurrir en una situación o inlcuso buscar excusas cuando algo es muy bueno, ejemplo:

Algo tiene mucho éxito, es muy bonito, está bien hecho.

Comentario de un devorado por la negatividad: Bueno, pero debe ser porque seguro que no lo ha hecho él, debe ser porque tiene enchufe con alguien, debe ser porque...

¿Tu cual eliges?
 






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