Seguro que os identificareis con más de una situación, ¡echadle un vistazo!
Con su respectivo alcance del mayor umbral de dolor y las inminentes ganas de asesinar al mueble cupable.
Soltar las bolsas como una posesa y dejarlas caer sin piedad porque tienes que buscar las llaves de la puerta, en el bolsillo más recóndito de tu bolso.
Con el consiguiente colapso Whatsappero y cerebral y su respectiva frase desde el cariño más profundo: "me estais volviendo loca ¡malas pécoras!
Esta no es molesta, era para contrastar entre tanta rabietilla <3















